Disfrutar de la Ribera

Disfrutar de la Ribera

No hay nada más satisfactorio que sentir el gusto de la buena mesa, paisajes espectaculares, extraordinarias rutas a pueblos pintorescos llenos de arquitectura y mucha historia. Esto y mucho más lo puedes disfrutar en Ribera del Duero, el lugar ideal que combina la mejor experiencia turística con el placer del sabor que deja el vino. Sus importantes viñedos hacen de una simple visita algo extraordinario. Su característico aroma y el sonido de la naturaleza lo convierten en la mejor opción para huir de la rutina.

Un rincón medieval

Situada en el centro de Castilla, está compuesta por increíbles paisajes que incluyen los bosques, campos abiertos, importantes viñedos, variedad de castillos y mucha gastronomía con los más exclusivos vinos de Ribera del Duero.

En las rutas se podrá conocer las ruinas del recinto amurallado, la carretera N-122 compuesta por viñedos, colinas suaves y el río Duero, iglesias románicas de los siglos XI y XII, las Rejas de San Esteban, el Monasterio de Santa María, la Villa de Peñaranda de Duero, el Palacio de Duque de Avellaneda, la Villa Romana de Santa Cruz, la ciudad de Aranda, los importantes monumentos como las Iglesias Góticas de San Juan Bautista del siglo XIV y el Convento de San Pablo.

Pueblos pintorescos

Esta aventura invita a descubrir sus pueblos en bicicleta y a pie con el objetivo de disfrutar al máximo toda su vegetación y la variedad de bodegas que allí se encuentran. En Valbuena de Duero, por ejemplo, se puede apreciar el gran Monasterio de Nuestra Señora de Valbuena, original del siglo XII. El pueblo de Pesquera de Duero, es un gran destino turístico por la presencia de la Iglesia Parroquial compuesta por una increíble arquitectura civil. También se pueden contemplar las zarceras antiguas que se usaban para mantener los alimentos de la época.

Curiel De Duero, es un poblado repleto de importantes viñedos y bodegas. Roa es otro lugar que ofrece el monumento de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, así como la pequeña cripta ubicada en el puente de Duero. En Haza se pueden encontrar interesantes edificios y calles reconstruidas.

El rincón de Peñafiel es ideal para realizar una visita con niños. También se pueden encontrar importantes monumentos:

  • La Torre del Reloj. La torre tiene una edad de más de diez siglos y su reloj más de cien años.
  • Iglesia y Convento de Santa Clara. Sin duda es una muestra de riqueza arquitectónica.
  • La Plaza del Coso. Se ha convertido en la plaza de festejos taurinos.
  • Pintia. Es la mejor visita arqueológica. Junio y Agosto son los meses para conocerla.

Esta alternativa turística va más allá de una ilustración de viñedos y llanura en pleno centro de Castilla. El vino no es más que el único protagonista de la producción enoturística. Es por ello que sobran las razones para visitar este rincón.

 

Torremorón: el vino hecho historia

Las bodegas Torremorón forman parte de los destinos turísticos más visitados. Su esencia es la clara mezcla de viticultores y sus pueblos. Por más de dos décadas la tecnología ha estado presente en la elaboración de los vinos Ribera del Duero, bajo un control absoluto de este elegante producto con el objetivo de alcanzar el máximo nivel de calidad y consolidar el futuro de las próximas generaciones.

Hoy esta tierra, que es desbordada por campos naturales y custodiados por los mejores profesionales, tiene el privilegio de cultivar los mejores vinos de tinto fino y Albillo con parcelas antiguas desde donde nace la prodigiosa uva.

 

 

Planes y placeres

Esta ribera ofrece los mejores planes para disfrutar de los placeres de la naturaleza como la montaña y el llano. Desde un extraordinario spa con especial servicio para mujeres embarazadas que incluye tratamientos que alivian dolores de espalda y el estrés, hasta relajantes paseos en bici por espectaculares fincas y viñedos, la oportunidad de deleitar la mejor gastronomía, visitas guiadas a importantes bodegas, Museo Provincial del Vino con paneles, aromas y proyecciones audiovisuales que recorren la historia del vino, el Castillo de Peñafiel, catas de vino, jornadas de enoturismo y noches de alojamiento con desayuno.

No dejes pasar el momento de conocer las maravillas de la naturaleza con el mejor aroma del vino: un producto que respira desde el alma en una tierra con gente de alto valor.


Las propiedades del vino tinto

Las propiedades del vino tinto

¿Por qué no tomar un vino tinto? No solo porque es riquísimo, desde la antigüedad se ha demostrado que tiene múltiples beneficios para la salud y es por ello que en muchas culturas se tiene la costumbre de incluirlo en las comidas.

Los múltiples beneficios del vino tinto

No se trata de degustar un buen vino, estudios han confirmado estos últimos años sus maravillosos beneficios para la salud. Veamos cuáles son sus propiedades y de seguro que después de conocerlas no tendremos dudas para tomar una copa al día y disfrutar encantados de incluirlo en la dieta.

  • Rico en minerales. Zinc, magnesio, litio, calcio y potasio, son minerales excelentes para el cuerpo. En el caso del zinc, es un increíble aliado para mantener las defensas; el magnesio ayuda a disminuir los niveles de estrés que muchas veces se elevan debido al trajín del día a día; el litio, indispensable para el sistema nervioso y en relación al calcio y el potasio, favorecen al equilibrio iónico y eléctrico.
  • Evita la infección de las vías urinarias. Por ser rico en propiedades antioxidantes y astringentes, ayuda a mantener al margen las bacterias que se suelen alojar en la vejiga y riñones, mejorando las funciones de filtrado de los mismos.
  • Previene el envejecimiento prematuro. Se ha comprobado que, el compuesto de la piel de las uvas tintas es excelente para retardar el envejecimiento prematuro siempre que se consuma de forma moderada.
  • Favorece la memoria. Debido a su contenido de propiedades vasodilatadoras es capaz de combatir enfermedades como la demencia o degenerativas en el cerebro.
  • Disminuye la aparición de infecciones en las encías, la caries y dolor de garganta. Las uvas tienen compuestos que una vez fermentados impiden la aparición de estreptococos y bacterias relacionados con las caries al igual que la gingivitis y el dolor de garganta, por lo tanto, no hay porque dudar y acompañar las comidas con una copita de vino tinto.
  • Disminuye los porcentajes de padecer cáncer de pecho. Las semillas de uvas tintas en conjunto con productos químicos reducen los estrógenos y aumentan la testosterona, ideal para cuando las mujeres están es la etapa de premenopausia, evitando así las posibilidades de padecer cáncer de pecho.
  • Ayuda a reducir el colesterol. Por ser rico en polifenoles como el resveratrol, una sustancia rica en antioxidantes, ayuda a cuidar los vasos sanguíneos lo que evita la formación de coágulos y reduce lo que comúnmente se llama “colesterol malo”.
  • Protege de las quemaduras graves causadas por el sol. El vino tinto contiene flavonoides que ayudan a reducir los perjudiciales efectos de los rayos ultravioleta y que dañan las células de la piel.

Para quienes presumen del buen gusto

Vino Ribera del Duero es un exponente reconocido en España para quienes aman el buen vino. Los de de Bodegas Torremoron fundamentalmente son tintos y cuentan con técnicas avanzadas de cultivo y producción lo que hace que sean de excelente calidad.

Las bodegas Ribera del Duero utiliza la uva tempranillo, conocida también como “Tinta del País” y la cual forma parte de más del 90? la producción no solo por su excelente calidad, sino por ser una exigencia de las normativas del Consejo Regulador.

¿Por qué beber estos vinos?

Ribera del Duero es la mejor denominación, ¿por qué?

  • Tradición enológica. Conforman un relevante apartado en la viticultura de España, aunque es una denominación que se creo en los años 80 su producción se remonta al siglo IV A.C.
  • La uva Tempranillo como excelencia. Se elaboran en su mayoría con este cultivo autóctono de España. Es una fruta que se caracteriza por un dulzor y aroma exquisitos, perfecta para elaborar vinos jóvenes o de largo tiempo de crianza.
  • Por su consistencia. Su color intenso cuenta con un potente aroma que varía según el tiempo de envejecimiento y es equilibrado en la boca, una de las claves que buscan los amantes de esta bebida.
  • Por su afinidad. Los vinos Ribera son un gran compañero de mesa por su increíble maridaje con cualquier alimento. Una botella de Ribera del Duero es sinónimo de distinción y la manera segura de disfrutar. Existen muchas marcas, calidad y productores, pero hay que acertar en la elección no solo para agradar el paladar sino también por la salud.

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Roble y vino, un idilio de amor.

Roble y vino, un idilio de amor.

Muchos de los secretos que contiene el vino se concentra en su estrecha relación con la madera, y esto ocurre mientras se cumple el tiempo de maceración. Los vinos ribera del Duero son reconocidos precisamente por conservarse en barricas de roble americano o francés, y entregar todo su ser al aroma y el sabor.

El arte de elaborar esta bebida en España data de tiempos medievales, al menos en Castilla, donde ha tenido un gran auge. De ese legado aprendimos y conservamos la mística y la pasión de los antepasados que se distinguieron por almacenar la botellas en las bodegas subterráneas llamadas Torremorón.

Idilio de sabores

El amor busca no solo una promesa, sino cumplirse plenamente en sus demostraciones. De manera que tenemos a la mano un brebaje que desborda juventud, pero también el esplendor de un Gran Reserva. Estas características denotan su Denominación de Origen Ribera del Duero, un señalamiento ineludible de su calidad.

Los artesanos dedicados a la elaboración del producto en las Bodegas Torremorón se proponen impresionar sensorialmente a los paladares, acentuando la sutileza de los sabores, más allá de la simple sensación química, física y biológica.

Los sentidos se iluminan por las siguientes razones:

  • Al descubrir la untuosidad.
  • Cuando se precisa el brillo.
  • Por la aspereza del trago.

Todas y cada una de estas propiedades provocan una fiesta de la sensualidad. En este orden, un análisis organoléptico viene a ser el método que da cuenta de esa unión idílica que se origina precisamente en una barrica de roble.

Historia de amor y roble

En efecto, el vino encontró en la materia del roble la relación perfecta para lograr convertirse en un producto sublime. El papel que desarrolla este tipo de madera en el proceso de vinificación es histórico y data de tiempos que involucran a los pueblos celtas, a los griegos y romanos.

En estas barricas continuó forjándose el relato sobre su resistibilidad y la forma práctica de manipularlo y proceder a su conservación. Pero no solo la relación permite todo lo anteriormente dicho, sino que también lo afina y mejora su calidad.

Atributos de una pasión

Uno de los principales atributos del roble es que tiene la capacidad de darle modificaciones favorables a las características que subyacen en el vino. A ello se une una parte mecánica que impermeabiliza los gases y los líquidos que emanan de su elaboración, lo que impide que pueda corromperse su composición.

El roble concede esa complejidad latente en el cuerpo del trago. Le confiere sabor y aroma, por lo que los paladares se contagian de recuerdos que acuden recubiertos de encantadoras especies.

Escoger el roble

Según informes botánicos, existen más de 250 categorías de robles. Sin embargo, para lograr los resultados deseados por la tonelería destacan el roble francés y el blanco americano. Ambos se utilizan frecuentemente para el proceso de producir una bebida de calidad.

  • Roble francés: la madera es tratada con un corte especial que sigue la línea de los radios medulares, que son los encargados de movilizar la savia a través del árbol. Este material le  proporciona al vino aromas suaves donde se junta el sabor a vainilla, especialmente.
  • Roble americano: la madera se corta con una sierra sin tomar en cuenta la disposición de los radios. Ofrece un sabor y aroma a resina.

 

Elegir el tipo de roble es una decisión de gran valor en la trascendencia de una bodega

 

Amores de roble

Los conocedores, que han vivido de elaborar vinos en la ribera del Duero, reconocen que esta madera tiende a suavizar su textura, hasta llegar a estabilizarlo. A esto se suma una sensación agradable que se eleva en forma redonda en la boca, producto de la polimerización de los taninos.

La magia que propone el roble está plena de sabores y aromas muy originales y diversos. Es por eso que hace posible identificarle algo de chocolate y coco, vainilla, tabaco y café, o caramelo ahumado.

Estos amores entre el roble y el vino expresan las transformaciones que concurren en su cuerpo y que obedecen a una naturaleza fisicoquímica, que conforma un estado ideal y su influencia para que se cumpla el proceso de conservación y envejecimiento.

En las barricas de roble se lleva a cabo la etapa cumbre de una bebida que aspira a la calidad y cuya misión es hacer felices a los paladares, no solo de los catadores locales sino también de los que conviven en el espacio global, donde la bodega ha sembrado sustanciosos éxitos con los vinos ribera del Duero.


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Ribera del Duero, una historia perfecta.

Ribera del Duero una historia perfecta

Clima septentrional, areniscas y temperaturas que favorecen condiciones de estrés hídrico. La Ribera del Duero tiene todos estos elementos dentro de sus características, y son precisamente estas variaciones la que la convierten en una de las regiones con los mejores viñedos y bodegas de toda la península ibérica.

Pero esta ribera también es la protagonista de una de las historias de amor más memorables de toda la vinicultura. Y es precisamente esta historia perfecta la que ha servido de inspiración para elaborar los mejores caldos de la comarca.

Una larga fila de tintos bien elaborados

Debido a sus particulares características climáticas, Ribera del Duero se caracteriza por producir cepas tintas, con gran cantidad de taninos y potente sabor en boca. Las variedades de Vitis vinífera más utilizadas según su relevancia son las siguientes:

  • Tempranillo.
  • Garnacha.
  • Cabernet-Sauvignon.
  • Merlot.
  • Malbec.

La producción del vino empieza en la vendimia, con la selección de las uvas y culmina con su paso en bodega. Durante el proceso de recolección se seleccionan cuidadosamente, para de manera posterior pasar al estrujado y despalillado. De esta manera se obtendrá el mosto ideal para procesar.

Al menos el 75? las uvas recolectadas deben pertenecer a la variedad Tempranillo o Tinta del País, ya que es considerada como cepa clave para la elaboración y comercialización de esta denominación de origen controlado. Otras, como la Garnacha, están permitidas en menor cantidad. El resultado es una variedad de caldos con distintos tipos de envejecimiento en barrica, cada uno con aroma y cuerpo particular, pensado para deleitar los sentidos de personas conocedoras.

La noble tradición de un linaje

La historia de la vinicultura se remonta a la antigua Fenicia, cuando los primeros viticultores se dedicaron a la domesticación y cultivo de la Vitis vinífera. Posteriormente, el cultivo, mejores cepas, técnicas de reproducción y demás elementos utilizados para el cultivo de la vid tuvieron su gran momento de protagonismo con la llegada de los romanos a Hispania. Tanto, que aunque parezca increíble, la región del Duero fue el lugar geográfico predilecto para surtir de vino a las ciudades que formaban parte del imperio.

Algunos de los lugares de la Ribera, como Aranda y Valbuena gozaron en su momento de gran popularidad, ya que allí se desarrollaron las técnicas de cultivo, producción y comercialización de cada una de las cepas que se conocen en la zona.

Pero no fue sino hasta mediados de los años 70 del siglo pasado cuando nació la denominación de origen controlado, tal como la conocemos hoy en día. Desde entonces, la Ribera del Duero abarca la producción de más de 200 bodegas en las provincias de Burgos, Valladolid, Segovia y Soria.

Características vinícolas

De acuerdo al tipo de vino y su comercialización, la Ribera del Duero admite la elaboración controlada de las siguientes variedades, cada una con un porcentaje y gradación diferentes:

  • Rosado: que comprende en su composición un 50? variedades tintas, con mínimo contacto con el hollejo, de tono rosa fresa y mínima gradación alcohólica.
  • Tinto joven: de tono rojo guinda, sabor fresco y mínimo paso en barrica. Son vinos que se comercializan antes del año o en los 12 meses posteriores a su vendimia.
  • Crianza: de no menos de 24 meses de envejecimiento. La mitad del tiempo el vino envejece en barrica de roble.
  • Reserva: abarca un periodo de envejecimiento de 36 meses, con un tiempo mínimo de 12 meses en barrica de roble. Ostenta un color rojo picota bastante intenso, con tonos rubí.
  • Gran Reserva: el tiempo total de envejecimiento es de 60 meses, con un tiempo mínimo de dos años en contacto con roble. Su color es rojo cereza.

Sus variaciones organolépticas cambian según el tipo de vino, pero es frecuente la presencia de notas amaderadas, de caza y aromas a frutos rojos, con gran carga tánica.

Calidad certificada

Todos los caldos que se producen en esta región siguen estrictos controles de calidad y se rigen por un riguroso proceso de mezclado, el cual garantiza el éxito del producto final. Se trata de una cuidadosa selección que tiene como objetivo no solo producir los mejores vinos, sino también garantizar la calidad de la producción. La producción vinícola de la Ribera del Duero es, ante todo, la permanencia de una tradición a lo largo del tiempo. Una historia perfecta.